V PREMIO ANDALUZ DE POESÍA "TINTAS PARA LA VIDA"
Este curso escolar, el alumnado de 6º de Ed. Primaria, va a participar en el Concurso de Poesía organizado por el Hospital Reina Sofía de Córdoba.
La temática a trabajar ha sido sobre el proceso que envuelve la donación y el trasplante de órganos.
Cada alumno/a ha elaborado un único poema con 25 versos como máximo.
Ha sido una experiencia muy enriquecedora a nivel personal ya que se ha trabajado la concienciación con este colectivo y la valoración de la medicina en nuestros tiempos para salvar vidas.
El alumnado durante todo el proceso de elaboración de sus poemas han trabajado a nivel competencial de una manera autodidacta.
- Búsqueda de información sobre la temática a través de internet.
- Información sobre el concurso en el que íbamos a participar.
- Búsqueda y lectura de poemas relacionados con este temática.
- Trabajo individual para la elaboración de las poesías.
- Uso de los ordenadores para dar un formato digital a sus creaciones.
- Exposición en clase de los poemas.
Algunas de las poesías elaboradas por nuestro alumnado son las siguientes:
¡SI TÚ ME DIERAS TU PULMÓN!
Mi corazón te lo agradecería un montón.
¿Si tú fueras mi donante?
Serías un caballo galopante,
que me llevaría lejos del sendero errante.
Ya sé que es duro este camino
y no sabes si seguir o parar,
o preguntale al destino
¿Por qué te quiso alcanzar?
No te pares ni te rindas,
mira siempre hacia delante,
que te vea con las riendas
galopando tan campante.
¡Solo tú me comprendes!
Eres bálsamo de mi herida
y aunque te grite a veces,
olvidas mis tonterías.
Será duro el camino
que pisemos al caminar,
pero es nuestro destino,
¡Y tenemos que avanzar!
Cantemos todos juntos,
al bien de verdad.
Que nada es injusto
si no tiene maldad.
Sergio González Guerrero
¡NO SÉ QUÉ REGALAR!
Hoy tengo una duda,
¡no sé qué regalar!
quizás daré mi sangre,
a quien la pueda necesitar.
Quizás esté soñando
que lo van a trasplantar,
o si la están operando
y se pueda complicar.
¡Por fin lo he decidido!
Ya no tengo que pensar,
iré a donar mi sangre
estos días de navidad.
Mi regalo es humilde
pero lleno de bondad,
y me siento tan alegre
que lo voy a pregonar.
¡Qué feliz que me siento!
Mi corazón late deprisa,
sabe que quité sufrimiento
y regalé una bella sonrisa.
David Gutiérrez Fuentes
TODO DE MÍ
Mi corazón te lo agradecería un montón.
¿Si tú fueras mi donante?
Serías un caballo galopante,
que me llevaría lejos del sendero errante.
Ya sé que es duro este camino
y no sabes si seguir o parar,
o preguntale al destino
¿Por qué te quiso alcanzar?
No te pares ni te rindas,
mira siempre hacia delante,
que te vea con las riendas
galopando tan campante.
¡Solo tú me comprendes!
Eres bálsamo de mi herida
y aunque te grite a veces,
olvidas mis tonterías.
Será duro el camino
que pisemos al caminar,
pero es nuestro destino,
¡Y tenemos que avanzar!
Cantemos todos juntos,
al bien de verdad.
Que nada es injusto
si no tiene maldad.
Sergio González Guerrero
¡NO SÉ QUÉ REGALAR!
Hoy tengo una duda,
¡no sé qué regalar!
quizás daré mi sangre,
a quien la pueda necesitar.
Quizás esté soñando
que lo van a trasplantar,
o si la están operando
y se pueda complicar.
¡Por fin lo he decidido!
Ya no tengo que pensar,
iré a donar mi sangre
estos días de navidad.
Mi regalo es humilde
pero lleno de bondad,
y me siento tan alegre
que lo voy a pregonar.
¡Qué feliz que me siento!
Mi corazón late deprisa,
sabe que quité sufrimiento
y regalé una bella sonrisa.
David Gutiérrez Fuentes
TODO DE MÍ
Quiero el día que yo muera,
poder donar mis riñones,
mis ojos y mis pulmones.
Que se lo den a cualquiera,
a una paciente que espera.
Por eso yo ofrezco aquí,
algo que te pueda servir.
Espero que se haga así,
para salvar una vida.
Si ya no he de respirar,
que otros respiren por mí.
Donaré mi corazón,
para algún pecho cansado
que quiera ser restaurado.
Hago firme mi donación
y que se cumpla contigo,
antes de sentirse frío,
roto o podrido.
Si ya no late en el mío,
que se lo den a un caído
y se levante engrandecido.
Ainara Páez González
¡GRACIAS A TI!
Siempre que me peinaba,
se me caía el pelo.
Fui al médico y era
Que me quedaría sin pelo.
¡Si tú me dieras tu pulmón!
cuando ya no lo necesites,
ya no me verías atada,
en el sillón donde me conociste.
Si tú me dieras tu riñón,
yo sería trasplantada,
con médicos acompañada,
en una fría sala.
¡Si tú me dieras tu corazón!
Cuando ya no lo necesites,
ya no estaría en el hospital
donde me conociste.
Ana Belén Ledesma Bascón
YO TE DARÉ LAS GRACIAS
Si tú me dieras tu sangre,
mi corazón palpitaría
y el tuyo estaría alegre
por tu generosa cortesía.
Yo te daré las gracias,
por ser tu sangre la mía,
por no sentir indiferencia
y darme salud y armonía.
¡Ojala nunca lo necesites!
Ni tengas que esperar un día,
porque yo correré a buscarte,
para regalarte a ti la mía.
La sangre va por las venas
y emite unos bellos sonidos,
cuando tus obras son buenas,
más fuertes son tus latidos.
Yo no tengo riqueza,
ni dinero para darte.
Sólo tengo mi nobleza
y mi corazón para amarte.
Si un día me necesitas,
no dudes en llamarme.
Iré corriendo a tu cita,
por venir tú a salvarme.
Daba Laye Thiaw Ndoye
LA DONACIÓN
¡QUÉ BRISA MÁS BONITA!
ÁNGEL CAÍDO DEL CIELO.
¡QUÉ BONITO SERÍA…!
VOLAR CON MI CABELLO.
¡QUÉ PENA QUE NO TENGA!
PERO POR SUERTE ESTAS TÚ,
PARA DONAR TU CABELLO,
TU SONRISA Y TU ACTITUD.
¡POR FIN SE ACABÓ!
LA OPERACIÓN TERMINÓ,
Y YO ESTOY CONTENTA,
POR TERMINAR ESTA ESPERA.
¡QUÉ BONITO MI PELO!
AL VOLAR CON EL VIENTO
EN ESTE FRIO INVIERNO,
AL SENTIR EL UNIVERSO.
¡GRACIAS POR ESTAR AQUÍ, QUERIDO DONANTE!
SIEMPRE TAN VALIENTE Y ELEGANTE,
CON VOZ DE RUISEÑOR
Y CUERPO DE RESPLANDOR.
Inmaculada Morales Palma
DONANTES DE PELO
Yo dono mi pelo,
para que puedas obtenerlo.
Mientras se te cae el pelo,
yo estoy sufriendo.
Te dejo mi pelo,
para que puedas ponértelo.
Mientras que tú estás llorando,
yo te estoy consolando.
Yo te doy mi pelo,
si te alegraría.
Yo me pondría contento,
y te lo daría.
Si yo te doy mi pelo
me lo agradecerías hasta el mundo entero.
Yo te lo contaría
si estuvieras despierto.
Si yo te diera mi pelo
¿Te alegrarías?
Yo me pondría contento
y te daría el mundo entero.
Si tú me das tu pelo
yo me alegraría.
Te daría un abrazo
y me iría.
Javi Guerrero Doroteo
SANGRE DE LA VIDA
Tu sangre da vida,
siempre lleno de pasividad.
Y yo tirado en la ambulancia,
perdiendo sangre de la vida.
Cada vez más cerca de las nubes,
y muriendo voy perdiendo recuerdos.
Cada vez más tristeza en tu rostro,
y el de mi madre por eso tú me ves.
Reviviendo por tú sangre,
la sangre que devolvió la vida.
A miles de personas,
por repartir más felicidad.
Lo que siempre intenté fue volar,
pero tú lo impediste de forma positiva.
Por eso tú eres el mejor,
en volar y cumpliste mi sueño.
Cuando te veo por la calle,
pensando en que devolviste
a la vida con tu forma de soñar
y de volar para salvar a la gente.
Cuando desperté te vi y
A mi madre llorando a partir.
De ese día pensé en no
volver a beber antes de conducir.
Javier Estrada Serrano
¡SE HIZO REALIDAD!
Con esta ceguera,
no me puedo mirar al espejo.
Necesito a una enfermera,
¡De verdad, esto es un complejo!
Cuando estoy en el hospital,
y siento a todos hablar,
dicen:¡mira ese enfermo!
Y mi madre, no me para de abrazar.
Me ven extraño,
yo no soy un bicho raro.
Tampoco hago daño.
¡Sólo soy humano!
No paro de llorar,
con esto de la enfermedad.
Esto no me lo podría imaginar
¡Casi nada puedo realizar!
Tengo una esperanza,
que venga un ángel de la guarda.
Sólo hay que esperar.
¡Y todo se hará realidad!
Judith Cejas Beltrán
TE DONARÉ
La sangre, espesa y roja
esencial para la vida.
Te donaré un poco,
para que vivas.
El corazón,
que late sin ton ni son
te lo donaré
para que comas salmón.
El riñón,
la habichuela más grande.
Te lo donaré,
para que andes.
El pulmón,
destruido por fumadores.
Te lo donaré
para que más no llores.
Paula Díaz Sánchez
SANGRE DE LA VIDA
Tu sangre da vida,
siempre lleno de pasividad.
Y yo tirado en la ambulancia,
perdiendo sangre de la vida.
Cada vez más cerca de las nubes,
y muriendo voy perdiendo recuerdos.
Cada vez más tristeza en tu rostro,
y el de mi madre por eso tú me ves.
Reviviendo por tú sangre,
la sangre que devolvió la vida.
A miles de personas,
por repartir más felicidad.
Lo que siempre intenté fue volar,
pero tú lo impediste de forma positiva.
Por eso tú eres el mejor,
en volar y cumpliste mi sueño.
Cuando te veo por la calle,
pensando en que devolviste
a la vida con tu forma de soñar
y de volar para salvar a la gente.
Cuando desperté te vi y
A mi madre llorando a partir.
De ese día pensé en no
volver a beber antes de conducir.
Javier Estrada Serrano
¡SE HIZO REALIDAD!
Con esta ceguera,
no me puedo mirar al espejo.
Necesito a una enfermera,
¡De verdad, esto es un complejo!
Cuando estoy en el hospital,
y siento a todos hablar,
dicen:¡mira ese enfermo!
Y mi madre, no me para de abrazar.
Me ven extraño,
yo no soy un bicho raro.
Tampoco hago daño.
¡Sólo soy humano!
No paro de llorar,
con esto de la enfermedad.
Esto no me lo podría imaginar
¡Casi nada puedo realizar!
Tengo una esperanza,
que venga un ángel de la guarda.
Sólo hay que esperar.
¡Y todo se hará realidad!
Judith Cejas Beltrán
TE DONARÉ
La sangre, espesa y roja
esencial para la vida.
Te donaré un poco,
para que vivas.
El corazón,
que late sin ton ni son
te lo donaré
para que comas salmón.
El riñón,
la habichuela más grande.
Te lo donaré,
para que andes.
El pulmón,
destruido por fumadores.
Te lo donaré
para que más no llores.
Paula Díaz Sánchez
¡SI TÚ ME DIERAS!
¡Si tú me dieras tu pelo!
Al mirarme en el espejo,
me diría te quiero.
Y me recorrería el mundo entero.
¡Si tú me dieras tus pupilas!
Podría ver a mi hermana chica,
cómo llora de alegría,
al verme despertar de mí agonía.
¡Si tú me dieras tu pulmón!
Ya no estaría en ese sillón,
y me despediría de ese salón,
en el que tanto tiempo estuve yo.
¡Si tú me dieras tu corazón!
Cuando ya no lo necesites,
No estaría con esos médicos,
Dónde tú me conociste.
Gisela Pérez Guerrero
AQUEL DÍA...
En aquel accidente de coche,
tú desangrada morías,
y tu madre llorando decía:
¡Pobre hija mía!
Cuando llegué al hospital,
me dijeron que no era normal.
Me iba a desangrar,
todo iba fatal.
Cuando me vio la enfermera
de sangre toda llena,
solo la necesitaba a ella,
para quitarme esta pena.
Llegaste tan rápido
que no me lo pude imaginar,
gracias a tu roja sangre
la vida me volviste a dar.
Estando aquí en mi casa,
tranquila y tan feliz,
yo pude vivir
y fue todo gracias a ti.
Rubén Torres Cejas





